miércoles, 11 de febrero de 2015

A la hora de siempre.

Papeles por todos lados.
Tazas de café a medio terminar acumuladas al borde del ventanal.
Últimamente tus ojos me distraen como nunca.
Yo te miro desde lejos, para evitar encandilarme.


Respiro profundo, espero.


Labios paspados, miradas que se pierden entre si por la avenida
Me tambalea una ola de emociones.
A veces me pongo a pensar lo loco de ser jóvenes.
Lo que va a venir y lo que nos persigue asusta.


Pero por algo seguimos acá.
En el lugar de siempre.
Por si alguno quiere venir a dar una vuelta.

lunes, 19 de enero de 2015

Rompiente - I



Mientras tomaba un sorbo de su café con leche, Agos comienza a replantearse lo que ella considera idioteces, porque bardearse a si misma es una de las cosas que mejor sabe hacer después de escuchar bien a sus amigos.

Luego de un año de alejarse de todo aquello que le hacia mal, de huirle al compromiso como si de un concurso se tratara, volvió a caer en lo mismo.



Agos no esta muy segura de saber que clase de chica es, se siente abrumada por las etiquetas que intentan imponerle, los roles que tiene que desempeñar, las cosas que se supone que debería decir, pensar...
 Esta completamente convencida de que el otro, o es un estúpido, o es demasiado bueno para ella...

De alguna forma, (no sabemos cual), consiguió romper con todo matiz posible e ignora todo punto medio.

Para ella no existen peros, imperfecciones, sentimientos encontrados...engancharse.

Es SI, o es NO.


Aunque, como toda inestable que adora sobre analizar cada cosa que piensa o le sucede, suele decirse constantemente que no.


Hace meses que esta atrás de un gil egocéntrico, el problema es que ella no sabe que es un gil, y lo sigue idolatrando convencida de que, en algún universo paralelo, le va a dar bola.


Agos no es consciente de su valor interior, delira frialdad, cuando esta repleta de cosas lindas que se niega rotundamente a mostrarle al otro.



Porque abrirse a gente supone un gran reto, y también, da alto cagazo.